¿NOS CONOCEMOS?

Hubo un día, que entendí mi vocación.
Acompañar a otros humanos en el camino de enteder que es compartir la vida con un perro.

Me llamo Carla Armero, soy divulgadora, educadora y consultora canina. Me especializo en gestión emocional y comportamental.

Estudié la carrera de diseño textil y amplié mi conocimiento con un máster de marketing y comunicación.

Tras regresar de vivir en Berlín, solo tenía una cosa clara, quería que un perro formara parte de mi vida. Y en 2013, llegó Wigga.

Antes de él, muchos otros me hicieron entender qué camino debía tomar. Ellos fueron perros del CAACB (centro de acogida de animales de Barcelona). Dónde fui voluntaria más de 6 años. Agradecer a esos perros y al educador que estaba entonces, por todas sus enseñanzas.

Pero no fue hasta 2016 que tomé la decisión de empezar a formarme dentro del sector canino. Y desde entonces, no he dejado de aprender y crecer, como humana y profesional.

Ensenya’m nace en 2018 con la confianza de contribuir a
impulsar un cambio dentro de la educación canina.

Formación canina

Formación humana

“LAS RAÍCES DE LA EDUCACIÓN CANINA ESTÁN PODRIDAS”

Debemos enfocar esta profesión a acompañar a los humanos, para entender al perro con el que conviven y enseñarles qué pueden hacer ellos para mejorar su convivencia.

Él es Wigga,
quien más me ha enseñado sobre perros y cómo ser mejor persona.

Conocí a Wigga con un día de vida. Nació en la protectora (CAACB) fruto de una camada indeseada. Detrás de ese acto poco responsable, había otro humano esperándole.
Así que , debo dar las gracias a esa madre que dió a luz encerrada en una jaula. Abandonada. Te recuerdo Nut, y se que estás bien con la familia que te adoptó.

Wigga es reservado con humanos que no conoce, poco entusiasta con perros desconocidos y por qué os vamos a mentir, con los que conoce también. Pero eso no quita que le interese conocerlos o saludarlos a su manera. Ahora bien, cuando siente conexión con un humano, se lo hace saber.

Le motiva decidir las rutas del paseo, siempre y cuando ese día le apetezca pasear. Comunica el interés que tiene por tomar cierta dirección, le alegra ser escuchado, pero acepta cuando yo le indico mis preferencias.

¿De eso se trata no? De compartir, no de imponer.

Le pido perdón por no haber sabido todo lo que sé ahora cuando llegó a casa. Por haber tardado tanto en crecer como humano, y en demasiadas ocasiones no haber sido todo lo amable y respetuosa que él se merecía.

Ahora duermo tranquila sabiendo que le permito ser, le respeto, le conozco y le acepto.

Wigga,
nacido el 24 de noviembre de 2013.
Mi equipo incondicional.

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